ENTRE LA DOCENCIA Y MI PROFESIÓN
Un servidor Rafael Santana Reyna, inicialmente estudió para Profesor de Educación Primaria, laborando cinco años en ese nivel educativo. Durante ese tiempo realicé en sistema semi-escolarizado la Licenciatura en Matemática Educativa.
Como es evidente con mi perfil profesional, me inicié como maestro al término de mis estudios de educación normal, en septiembre de 1985, después ya con los estudios de licenciatura, en septiembre de 1990, me incorporé como profesor del Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario No. 176, donde laboro hasta la fecha. Es importe mencionar que cuando estaba en tercer grado de secundaria, no tenía ninguna intención de estudiar para maestro, y por alguna circunstancia hice examen de admisión en la escuela normal y lo aprobé. El primer semestre de estancia en la normal fue un martirio, ya que no quería estudiar para maestro, sin embargo, cuando los alumnos de grados superiores fueron a practicar en diciembre, los de primer semestre fuimos de observadores y el compañero de 5º semestre que era el practicante que me correspondió observar, me obligó a que tres días fuera el practicante y gracias a ello me nació la vocación de procurar el proceso educativo a los estudiantes, así que desde 1990 estoy como docente en mi centro de trabajo.
El ser profesor es una gran responsabilidad, las deficiencias que uno pueda tener no afectan a una sola persona, sino a varios grupos de estudiantes que en 30 años de servicios están en nuestras manos procurando aprender. El poder facilitar el aprendizaje a mis alumnos me hace sentir bien, demasiado bien, principalmente por aquellos que aprovechan el tiempo, los conocimientos y experiencia que ponemos a su disposición. Por trabajar en educación siento la enorme responsabilidad de contribuir con mi grano de arena al progreso de mis alumnos, la comunidad y el país entero, mis 40 horas semana/mes y algunos tiempos extra horario, los he dispuesto, los dispongo y los dispondré al servicio de mis alumnos, muchos de ellos han aprovechado, otros desafortunadamente echan por la borda todo. Aún no me he rendido, seguiremos luchando incansablemente, superándonos, actualizándonos y no desmayaremos en el servicio a la educación.
Estuve cinco años laborando en educación primaria, es muy hermoso trabajar con alumnos de edad, ahora que llevo 19 años como docente en el nivel medio superior, he adquirido un sin número de experiencias, ya que trabajar con estudiantes adolescentes tiene su grado de dificultad, sabemos lo que conlleva la etapa de la adolescencia, todas esas circunstancias que un estudiante de nivel medio superior debe sortear, y más la heterogeneidad de caracteres, intereses, dificultades de aprendizaje, problemas familiares y personales del estudiante, que el docente enfrenta y sabrá resolver dentro de sus posibilidades. Todo lo anterior ha significado un reto, mismo que muchas ocasiones nos ha llevado a obtener el trofeo y muchas otras ha asimilar la derrota sin haber bajado los brazos antes de la hora, sino que sinceramente después de muchos intentos, ya no se puede más en algunos casos particulares. Trabajar el proceso educativo en el nivel medio superior, significa en muchos casos, nivelar las deficiencias de la educación básica y lograr que el estudiante alcance un nivel que le permita aprobar el examen de admisión y mantenerse en la escuela superior, esto conlleva inculcar en él valores, desarrollo cognitivo y desarrollo personal entre otros.
Para continuar en el barco de la educación pública, y en de mi plantel, he tenido que valorar lo que significa muchos resultados positivos, es decir, satisfacciones que hacen crecer a uno como persona y como profesionista. Ha habido satisfacciones institucionales y personales, locales, regionales y nacionales, tales como el hecho de que muchos de nuestros estudiantes aprueben su examen de admisión en diversas instituciones de educación superior y más cuando se da uno cuenta que ya son profesionistas y agradecen a nuestra institución su servicio como escuela de nivel medio superior. Una satisfacción reciente es el lugar que nuestra institución obtuvo en el concurso interinstitucional académico, en particular en matemáticas, en el estatal, regional y nacional. Y más reciente aún el progreso que tuvimos en los resultados de la prueba ENLACE, en su comparación 2008 a 2009, por particularizar en estos casos, porque hay muchos más.
El motivo de insatisfacción más marcado que reconozco es el hecho de que a varios de nuestros estudiantes, después de su estancia de tres años en nuestra escuela, no logramos que les naciera el interés por aprender, ni que abandonaran la flojera, y aunque muchas veces no es nuestra culpa, ya que se hace lo humanamente posible, pero duele no haberlo logrado. Lo más grave cada ciclo escolar va creciendo el número de estudiantes con esos problemas, sin embargo no hemos claudicado, continuamos remando aunque a veces contra corriente, esperando que con más dedicación, preparación y experiencia, logremos alcanzar lo planeado.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Maestro Rafael, para mí es un gusto como lo mencioné en mi presentación estar en grupo con personas como usted, de verdad admiro su entrega, su compromiso y que a pesar de que como usted menciona, en un principio no quería ser maestro, le tomo el amor a esta hermosa labor, felicidades por su espirítu de lucha, entrega, pasión, compromiso y ánimo por seguirse superando día a día y que así como narra su experiencia docente, nos fortalece y ánima a seguir adelante.
ResponderEliminarSaludos y siga con ese espirítu joven.